Cuba Debate: ¿Qué cambia la enmienda sobre Cuba en la Ley Agrícola 2018 de Estados Unidos?

Si bien todavía resta el visto bueno del presidente Donald Trump para que la Ley Agrícola del 2018 entre en vigor, existen muchas expectativas por la aprobación en el Congreso estadounidense de una enmienda favorable al comercio con Cuba.

“Representa la primera legislación aprobada en relación con Cuba en 17 años”, dijo a Cubadebate Paul Johnson, presidente de la Coalición Agrícola EE.UU.-Cuba (Usacc, por sus siglas en inglés).

Johnson, quien lidera un grupo bipartidista de más de 60 asociaciones, empresas y funcionarios electos de 17 estados norteamericanos que abogan por la normalización de los intercambios agrícolas con la mayor de las Antillas, considera la introducción de la enmienda como un hecho de gran significación.

“Da a los grupos de productores agropecuarios la capacidad de ir más allá de los intercambios informativos cuando se trabaja con compradores cubanos”, explicó. “Sujeto a la discreción del Secretario de Agricultura, ahora podemos usar estos fondos para investigación, promoción, mercadeo y educación. Eso es mucho más amplio”.

EL presidente de la Usacc destaca el origen de los fondos que se liberarían para la promoción de negocios. “No son fondos privados, sino federales, que estaban prohibidos para ser utilizados en Cuba”, dijo.

El texto de la enmienda introducida por el Senado a la Ley Agrícola destraba en específico el uso de los programas para el Desarrollo del Mercado Exterior (FMD) y el Acceso al Mercado (MAP), que se utilizan para promover la venta de productos agrícolas estadounidenses a nivel internacional.

Una de las quejas de los empresarios estadounidenses a la hora de hacer negocios con Cuba eran las limitaciones para darse a conocer en la Mayor de las Antillas y poder competir en igualdad de condiciones con los productores de otros países.

La enmienda no cambia las limitaciones para Cuba

Sin embargo, el alcance de la enmienda está limitado al área de la promoción de los negocios y no toca las principales problemáticas que tiene Cuba para hacer efectivas las compras, que forman parte de la aplicación del bloqueo económico, financiero y comercial.

Asimismo, el acápite del texto de la Ley Agrícola deja claro que en ningún caso “los fondos pueden ser usados en contravención de las directivas del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional titulado Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba y anunciado por el Presidente el 16 de junio del 2017 en Miami”.

Ese día, Trump se rodeó de la ultraderecha anticubana de Florida para anunciar un recrudecimiento de la aplicación del bloqueo y medidas para limitar los viajes entre los dos países.

“La enmienda no tiene nada que ver con permitir el financiamiento de las exportaciones a Cuba o los cambios a la ley de efectivo por adelantado”, aclaró Johnson.

A partir de la legislación aprobada durante el mandato del demócrata Bill Clinton en el año 2000 para permitir la venta de alimentos a Cuba, los negocios quedaron condicionados de manera onerosa a los pagos por adelantado y sin acceso a servicios crediticios, algo que no tiene referente en el mercado agrícola a nivel internacional.

Johnson considera que la Ley Agrícola 2018 “no era el medio correcto” para introducir esos cambios.

Sin embargo, existen otros proyectos legislativos en marcha que buscan corregir las desviaciones en el comercio y cuyo apoyo bipartidista va en aumento.

Uno de ellos lo lleva adelante el congresista republicano por Arkansas, Rick Crawford, con el objetivo de permitir el acceso de Cuba a crédito.

En un reciente viaje a La Habana, Crawford anunció que se dispone a introducir una vez más la Ley de Exportaciones Agrícolas a Cuba y espera que la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes genere “aún más apoyo” a la medida.

A pesar de todas las limitaciones, en los últimos 15 años Cuba ha invertido más de cinco mil millones de dólares en compras de productos norteamericanos de este rubro, de acuerdo con cifras del Cuba Trade y el Economic Council.

Según la Oficina de Presupuesto del Congreso y un estudio de Engage Cuba, el levantamiento de las prohibiciones actuales ahorraría a los contribuyentes norteamericanos 690 millones de dólares en 10 años.

La Ley Agrícola 2018 tuvo un largo recorrido legislativo y enfrentó en el camino la resistencia de los legisladores cubanos que se oponen a cualquier tipo de acercamiento con La Habana.

La enmienda se originó en el Senado donde fue aprobada. Luego entró en una “conferencia” en la que tanto la Cámara de Representantes como el Senado fusionaron los dos diferentes textos en uno solo.

Luego ese proyecto de ley “consensuado” regresó al Senado para su aprobación, con una votación de 83-17. También fue enviado a la Cámara donde pasó 369-47. Ahora va al escritorio del presidente Trump, donde resulta probable que lo firme como ley.

El arrollador margen de victoria en el Senado contrasta con la posición del senador Marco Rubio, quien aseguró en junio pasado que bloquearía cualquier enmienda o proyecto de ley que favoreciera el comercio agrícola con Cuba.

“He decidido bloquear la adición de cualquier nueva enmienda al proyecto de ley agrícola (Farm Bill) hasta que se acepte la enmienda de (Ted) Cruz para evitar el uso de dinero de los contribuyentes para promociones en Cuba o mi enmienda, que prohíbe se emplee dinero de los contribuyentes en negocios propiedad de los militares cubanos”, escribió Rubio en su cuenta en la red social Twitter.

Si bien Rubio mantuvo su negativa y estuvo entre los 17 que votaron negativamente en el Senado, Ted Cruz y Bob Menéndez terminaron por aceptar la legislación con la enmienda sobre Cuba.

“La votación del 12 de diciembre en el Senado de los EE.UU. sobre el “Farm Bill” (Ley Agrícola) es que los tres senadores ultraderechistas de origen cubano, que se caracterizan por obstaculizar de plano cada cosa que tenga algo relacionado con Cuba, en esta ocasión se dividieron. Bob Menéndez (Demócrata – New Jersey) y Ted Cruz (Republicano – Texas) votaron a favor, mientras que Marco Rubio (Republicano – Florida) lo hizo en contra”, opinó el analista y asiduo colaborador de Cubadebate, José R. Oro.

Incluso Ted Cruz, dijo, cambió su voto con respecto a lo expresado en las deliberaciones del Senado sobre esta ley en el pasado mes de junio, donde se oponía.

“Se empieza a agrietar la ultraderecha anticubana y ese proceso va a seguir. No es lo mismo explicar su voto a la gente de la Florida que al sector agrícola de Texas o de New Jersey”, agregó.

“Si les dicen a sus electores de estos últimos dos estados (donde esta ley de 867,000 millones de USD tiene una enorme importancia) que votaron en contra porque hay una clausula positiva para Cuba, como decimos en la Isla, se los comen vivos”, de acuerdo con Oro.

“Así veremos cómo se irán agrietando y desuniéndose los grupos políticos sobre todo en el Congreso de los EE.UU. que han fomentado el cruel Bloqueo anticubano”, concluyó.

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