Engage Cuba: El “día cero” del bloqueo es inevitable

Progreso Semanal

Por: Eileen Sosin Martínez

LA HABANA. Cuando Michael Maisel era niño, en Filadelfia, tenía una maestra cubana, María de Orta. Con ella comenzó a hablar español y a interesarse por Cuba. Hoy, Michael Maisel es director de Asuntos Exteriores de Engage Cuba, una organización que aboga por el levantamiento del bloqueo, y por que los norteamericanos puedan viajar libremente a la Isla y comerciar con ella.

Algunos los califican de ambiciosos. “Lo único que pueden hacer los que están en la línea dura es tratar de detenernos”, ha declarado James Williams, su presidente. El hecho es que tras doce meses de fundada, Engage Cuba mantiene una trayectoria ascendente y busca poner en una sola gran mano todo el empuje hacia la normalización de las relaciones bilaterales.

Michael Maisel conversó con Progreso Semanal sobre el trabajo y las perspectivas más inmediatas del grupo.

Este mes de junio se cumplió un año de la creación de Engage Cuba ¿Cómo podríamos resumir su trabajo hasta ahora?

Estamos muy entusiasmados, porque dentro de ese año hemos visto la reapertura de las dos embajadas en Washington y en La Habana. Se firmaron los acuerdos acerca del medio ambiente, del servicio postal, los vuelos comerciales, se están discutiendo sobre cómo coordinar esfuerzos contra el narcotráfico…

Además hemos visto visitas acá de delegaciones de negocios, se firmaron acuerdos como los de Starwood Hotels, AT&T y Verizon; AirBnB ha sido un éxito total en la Isla. Creo que en los próximos meses, antes del fin de la presidencia de Barack Obama, habrá más acuerdos de negocios.

Todavía existe la Ley Helms-Burton, sin embargo hemos visto más apoyo en el Congreso, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Por ejemplo, la semana pasada tuvo lugar una votación en un comité en el Senado, y aprobaron cuatro enmiendas a favor de la normalización entre los dos países. Desde nuestra perspectiva, en solo un año, hay mucha evidencia de cómo nos hemos acercado a la normalización. Entendemos que hay mucho más que hacer, pero tenemos confianza, somos optimistas.

En el equipo de Engage Cuba la mayoría son jóvenes, ¿esto es casualidad?

No, me parece que no. Tenemos dos asesores principales, uno es demócrata (Luke Albee) y el otro es republicano (Steven Law). Ellos no son viejos, pero son personas adultas. También contamos con un equipo más joven, y creo que eso es a propósito, porque tenemos mucha energía y una mirada “después de la Guerra Fría”. Por eso la política de Estados Unidos hacia Cuba no tiene sentido en la realidad política que nosotros hemos experimentado.

¿Ustedes se definen como un lobby?

No. Para ser un grupo de lobby tienes que haber desarrollado esta actividad por más del 20 por ciento del tiempo. Nosotros, no. En cambio hemos contratado al grupo republicano Fierce Government Relations para que se dediquen a eso, a sostener reuniones directamente con miembros del Congreso. Lo que hacemos en Engage Cuba es abogar por una causa.

¿Qué métodos utilizan para esto?

Es como si fuera una campaña política. O sea, cuando termine el bloqueo nosotros no existiremos más. Estamos trabajando para no tener trabajo, es un poco irónico. Los métodos que nosotros utilizamos, además de trabajar con Fierce Government Relations, son movilizar a la comunidad empresarial de los Estados Unidos (sobre todo en estados que históricamente presentan mayoría republicana), para cambiar o influir en su pensamiento sobre la política hacia Cuba.

Por ejemplo, mostrar a un senador o un congresista de Alabama, o Texas, o Georgia, que la comunidad agrícola de ese estado podría ganar económicamente si levantamos el bloqueo. Y entonces esa comunidad habla directamente con sus representantes para explicarles por qué sería bueno eliminar el bloqueo.

Por eso hemos lanzado los Consejos Estatales, como secciones locales de la organización, para movilizar personas, líderes dentro de ese estado, que a su vez podrían influir en sus representantes en Washington.

Existen Consejos Estatales en Minnesota, Ohio, Arkansas, Tennessee, Louisiana, y más recientemente Georgia, Iowa y Texas…

Sí. Los próximos estarán en Mississippi, Alabama, y en algún momento, Nevada.

¿Por qué empezaron por estos estados y no por otros?

Allí hay senadores y congresistas que podían ser importantes en nuestra estrategia. O sea, nosotros creemos que ellos podrían estar de acuerdo con nuestra política, y queremos mostrarles que los votantes en sus distritos también están a favor de esa política.

Lo que pasa es que, en nuestra opinión, la mayoría del Congreso simplemente no conoce muy bien del asunto. Pero cuando aprenden de las oportunidades económicas que hay o que podrían existir con Cuba, empiezan a repensar y darse cuenta de que esta política hacia Cuba no ha logrado mucho en los últimos 50 años.

¿Pretenden replicar estas estructuras a todos los estados de la Unión?

Esperamos poder levantar el bloqueo antes de que eso sea necesario.

Hayotras organizaciones que también están a favor de eliminar el bloqueo. ¿En qué se diferencia Engage Cuba de esos otros grupos? ¿Qué relaciones se establecen entre ustedes?

Cuando lanzamos Engage Cuba la idea fue, y sigue siendo, constituir la organización que sirve como la sombrilla para todas las organizaciones; ser los que manejamosel barco donde todos están, porque todos queremos la misma cosa.

Algunas organizaciones se enfocan solamente en el tema de los derechos humanos, o en asuntos de negocios, o específicamente en la agricultura. Sin embargo, si comparten con nosotros la meta de quitar el bloqueo son parte de nuestra organización, pueden incluirse, y recibimos el apoyo financiero de la comunidad de negocios.

La diferencia entre Engage Cuba y los demás, es que nosotros somos uno de los únicos que solo se enfocan en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, y los únicos que hemos contratado un grupo de lobby.

¿Han tenido contactos con autoridades cubanas?

Sí, colaboramos frecuentemente con la embajada, con los ministerios acá y también con las empresas estatales… No contamos con el apoyo directo del gobierno cubano o del gobierno estadounidense; somos independientes. Aun así, entendemos la importancia de colaborar con ambos, para que este proceso siga adelante.

Por ejemplo, la semana pasada, uno de nuestros miembros de la comunidad de negocios, Straits Hotels, estuvo acá realizando reuniones con el Ministerio de Turismo, a fin de explorar oportunidades. Y nosotros funcionamos como facilitadores, como apoyo en las comunicaciones.

En Cuba, un grupo como el de ustedes a veces se ve de manera positiva, y otras veces con sospecha…

Claro. Siempre hemos recibido la bienvenida acá, de las autoridades, de la sociedad cubana, del pueblo cubano, lo cual apreciamos mucho. Entendemos, no obstante, que hay una larga historia de desconfianza en entidades estadounidenses.

Y por eso tratamos de subrayar ese aspecto de nuestra organización: somos una campaña, cuando levantemos el embargo, ese día no vamos a existir más. O sea, no tenemos otra agenda. Aunque a veces damos nuestro apoyo a los negocios que vienen acá, no ganamos ni un centavo del acuerdo que una entidad cubana firme con una compañía estadounidense.

El investigador Jesús Arboleya ha señalado que “Debido a la polarización existente entre demócratas y republicanos, no deja de ser una rareza la reciente creación de la coalición bipartidista Engage Cuba”. ¿Esta polarización sería un obstáculo para su trabajo?

Nuestros dos asesores principales mantienen la amistad, a pesar de tener perspectivas opuestas de la política. Creo que es un ejemplo de cómo podríamos resolver este conflicto que ha existido en el Congreso, principalmente durante los últimos casi 8 años.

También, el asunto de Cuba y del deshielo entre los dos países es algo que la gente quiere ver, o sea, resulta una oportunidad de tener paz en nuestro propio hemisferio. Mientras vemos las noticias del conflicto en Irak, Siria, incluso dentro de nuestro país… es agradable recibir una buena noticia, y observar que los republicanos y los demócratas sí pueden trabajar juntos.

Hasta ahora parece que uno de los proyectos de ley para viajar libremente a Cuba figura entre los más avanzados, desde el punto de vista legislativo ¿Qué piensa que puede ocurrir en los próximos meses?

Aunque hay varias propuestas de proyectos de ley, no es muy probable que el Senado ni la Cámara de Representantes voten a favor o en contra de uno de esos proyectos. Lo que posiblemente ocurrirá es que las enmiendas aprobadas la semana anterior en el Senado, podrían incluirse en una negociación muy robusta que sucederá al final del año. Una de las enmiendas dice que, efectivamente, levantaría las restricciones de viaje a Cuba.

Otra enmienda con posibilidad de incluirse en esa negociación, está relacionada con las restricciones para exportar productos agrícolas a Cuba. Lo que quiero decir es que el proceso de terminar el bloqueo será paso a paso. Eventualmente habrá que levantar la Ley Helms-Burton, pero mientras surgirán medidas que faciliten el camino.

Es decir, ¿resulta más un proceso a largo plazo, o algo que tenga un “día cero”, que podamos decir: “a partir de mañana, se acabó”?

Las dos. O sea, sí es un proceso a largo plazo, pero cuando digo a largo plazo eso podría ser en un año. Y eventualmente habrá un día cero, pero ese día ya es inevitable, en nuestra opinión.

La parte cubana siempre alega que las medidas de la administración Obama tienen un carácter limitadas. Por ejemplo, los artistas y deportistas cubanos pueden cobrar en Estados Unidos, pero al regresar no pueden pagar impuestos; y los negocios privados pueden exportar, sin embargo en Cuba son las empresas estatales quienes exportan…

En mi opinión el presidente Obama ha hecho lo más posible, dentro de lo legal. Claro, siempre se puede usar el argumento de que la administración podría hacer más. Pero la verdad ha hecho muchas cosas; ahora le toca al Congreso tomar acción.

En enero ustedes crearon el Consejo de la Política hacia Cuba ¿Qué rol tiene ese grupo de expertos dentro de la organización?

Depende de la persona como tal. Lo que quisimos hacer es casi lo mismo del principio: exponer que existen diversas opiniones, perspectivas, pero colectivamente hay una opinión que todos comparten: ya es la hora de levantar el bloqueo.

Y como habíamos incluido miembros de la sociedad civil estadounidense, del mundo de los negocios, las asociaciones de comercio, quisimos también involucrar voces de la comunidad académica, para que cuando esos expertos hablen e investiguen del tema Cuba-Estados Unidos, pueden darnos consejos. No quiere decir que estemos de acuerdo con todo lo que dicen, pero podemos contar con su experiencia. Creo que agregaremos más personas a ese grupo de asesores.

Cuba y Estados Unidos nunca han tenido una relación “normal”. Para usted, ¿qué caracterizaría la normalización?

Desde el punto de vista de Engage Cuba, nos enfocamos específicamente en el bloqueo. Entendemos que hay otros asuntos que deben resolverse, pero creemos que el bloqueo es el primer paso para tener esas conversaciones, para empezar a fortalecer una etapa de normalización real.